Mi punto de vista sobre
la sexología y la psicología

9 hábitos para conectar emocionalmente con alguien

15/04/16

Todos queremos ser ese tipo de personas que conquistan los corazones de los demás con una simple sonrisa, que hacen amigos sin apenas esfuerzo y que reciben diariamente gran cantidad de elogios y alabanzas.

Sin embargo, este don natural para conectar con los demás lo gozan unos pocos privilegiados que, por alguna razón, logran tener ese aura especial. El resto de mortales tal vez no hemos nacido con ese carisma natural, pero con voluntad y un poco de esfuerzo podemos llegar a conectar emocionalmente con cualquier persona que queramos conocer.

Conectar emocionalmente con los demás: ¿cómo lograrlo?

Muchos estudiosos y personas comunes han tratado de explicar por qué alguna gente es más propensa a conectar emocionalmente con los demás, pudiendo así elegir mejor a sus parejas sentimentales e incluso a sus amigos. ¿Cuáles son las cualidades que hacen que sea bonito estar al lado de una persona? En el artículo de hoy vamos a intentar describir estas virtudes.

Cuando pensamos en personas que saben relacionarse con éxito con otros individuos, solemos fijarnos en que son capaces de influir en los pensamientos y actitudes de los que le rodean, son capaces de inspirarlos y de hacer sacar su mejor versión. Y aunque parezca mentira, todas estas personas comparten un conjunto de valores, creencias y hábitos.

Lectura extra: "Las 3 claves de la persuasión: ¿cómo convercer a los demás?"

9 valores, creencias y hábitos que te ayudarán a conectar con la gente

La forma de vida de las personas que saben relacionarse eficazmente tiene algunas cosas en común que pueden servirte de guía para empezar a evolucionar y mejorar en este aspecto.

¿Empezamos?

1. La sonrisa siempre ayuda

Cuando estamos en un contexto social, lo cierto es que pocas cosas dicen más a favor tuyo que mostrarte relajado y con una sonrisa. Cuando vemos a alguien sonreír de forma auténtica, es muy probable que nos sintamos atraídos por él, ni que sea para una amistad o para compartir una entretenida charla. Sonreírle a alguien es también una gran prueba de confianza.

Además, las sonrisas se contagian y logran que las personas de alrededor se sientan más a gusto. Si quieres entablar una conversación espontánea con alguien, lo mejor es empezar con una buena sonrisa. Luego ya decidirás hacia dónde quieres llevar la interacción; si solo quieres una amistad o si ves que puede haber algo más.

2. No tengas miedo a hacer amigos

Al final, esto es esencial. Si quieres conectar emocionalmente con otras personas, debes ser capaz de abrirte a los demás y entablar relaciones positivas y saludables. Cuando vayas a hablar con alguien, hazte a ti mismo la pregunta: “¿Cómo me gustaría que alguien desconocido me tratara?”, y seguramente verás muy claro que debes ser respetuoso a la par que genuino cuando quieras empezar a conversar con alguien que, quizás, pueda ser tu amigo en un futuro.

Es importante que sepas valorar la amistad y ser cuidadoso y atento con tus amigos. Practica la escucha activa con ellos, y trata de echarles una mano si es posible.

Más información: “10 claves para superar la timidez de una vez por todas”

3. Mira a los desconocidos como amigos

Si entras en una sala de espera o en el metro, intenta mirar a las caras de las personas desconocidas y concebirlas como rostros amigos. Eso te ayudará a tener una mentalidad abierta y proactiva, y a superar la timidez o las reticencias habituales.

Si estás en sintonía con las personas que tienes alrededor te será mucho más sencillo conectar emocionalmente con aquellas que te llamen más la atención.

4. Imprescindible: ser auténtico

No sirve de nada ponerse una máscara para conectar con alguien, porque tarde o temprano la máscara caerá y quedarás retratado. Debes intentar conectar genuinamente con otras personas, desde tu verdadero yo. Eso no significa que no debas tratar de ser más sociable y abierto de miras, ¡obviamente!

Ser auténtico te aproximará a conocer a personas con las que conectar de verdad, y labrar amistades o noviazgos basados en la sinceridad.

5. Intenta ayudar

No olvides que la clave de conocer personas es aportar algo positivo a sus vidas. No ha de ser algo material, sino algo que les pueda ayudar de un modo u otro. Normalmente, en nuestra sociedad estamos muy faltados de amistades auténticas, de personas en nuestra vida que nos ayuden si estamos pasando una mala época o tenemos alguna dificultad.

Siempre hay formas de ayudar a los demás, y es una buena idea ser una persona con esta calidad humana. La generosidad es buena en sí misma, pero es que además tiene premio: será más fácil que conectes con personas que valoren tu esfuerzo.

6. Interésate genuinamente por los demás

La mejor forma de resultar interesante es mostrar interés y atención hacia tu interlocutor. Seguro que tienes mucho que aprender de otras personas. Si lograr abrir una ventana en su mundo, tus interlocutores verán que eres una persona con amplitud de miras y con la que vale la pena conversar y compartir tiempo.

Todos tenemos historias que queremos compartir, y si alguien nos escucha… es más fácil que conectemos emocionalmente con él.

7. Conversa, no te cortes

Sé abierto y no dudes en iniciar conversaciones con las personas de tu entorno, e incluso con desconocidos. Tener esta actitud te permitirá mejorar tus habilidades sociales y aprenderás a conectar con las pasiones y los intereses de los demás.

8. Conócete y persigue tus ilusiones

Es importante que sepas cuáles son tus intereses, tus virtudes y tus objetivos en la vida. Porque conocerte a ti mismo te permitirá guiarte y saber cómo puedes conectar y ayudar a otras personas. Si encuentras a alguien que comparte tus aficiones, es muy probable que los dos estéis como locos por querer seguir compartiendo tiempo juntos.

9. Sé tú mismo

Sí, es un consejo muy típico. Pero no deja de ser una verdad como un templo. Intentar ser otra persona para agradar a los demás es un craso error. Muéstrate tal como eres, aunque tengas defectos o vulnerabilidades. Nadie es perfecto, recuérdatelo a menudo.

Prueba a compartir tus anécdotas y tus inquietudes, seguro que encontrarás gente que lo apreciará.